Su enfoque variará según sea residente fiscal de un país que permite el intercambio de información. Si abre una cuenta como residente italiano o de cualquier otro país europeo, deberá indicar siempre la titularidad de la cuenta offshore y sus saldos en la sección correspondiente de su declaración de la renta cada año cuando superen los 10.000 €. Si reside en un país con un régimen fiscal preferencial, como
Panamá, no necesita declarar nada.