Un ejemplo sencillo es establecer la residencia fiscal en Panamá, registrándose en AIRE en Panamá, pero viviendo en México o Colombia. Panamá tiene un sistema tributario territorial, que solo aplica si usted o su empresa reciben pagos de ciudadanos panameños. En cualquier otro caso, estará 100% exento de cualquier carga contable o fiscal. Panamá también utiliza el dólar como moneda, lo que conlleva un alto costo de vida. México y Colombia, por otro lado, son países con altos impuestos, pero con sistemas extremadamente ineficaces. Además, sus monedas son débiles frente al dólar, lo que resulta en costos de vida extremadamente bajos. Por lo general, un emprendedor global vive en México o Colombia, obtiene dólares libres de impuestos desde Panamá, y gastar en México o Colombia triplica o cuadriplica su nivel de vida y poder adquisitivo. Ganan en Panamá. Pero viven e invierten en México o Colombia, que, al ser países más grandes, también ofrecen muchas más oportunidades de entretenimiento y pasatiempos. En la práctica, siempre vale la pena. Esta práctica es adecuada para quienes operan un negocio 100 % en línea, por ejemplo, ya que, gracias a su naturaleza etérea, pueden evitar el 100 % de los impuestos adeudados. Pueden tener empleados en cualquier jurisdicción gracias a la facilidad de comunicación digital disponible hoy en día . Lo mismo aplica para quienes operan negocios de dropshipping o venden productos digitales.